Cultura y Mediación

¿QUÉ ES CULTURA?

Existen numerosas definiciones de cultura, así como maneras de entender este concepto.
En el siglo XIX, antropólogos y etnólogos británicos y estadounidenses ponían el acento en la importancia de la historia y consideraban que las sociedades van creando la cultura desde la memorización de experiencias a las que se da una significación concreta.

En el siglo XX apareció la corriente estructuralista y Lévi-Strauss expuso que la cultura es básicamente un sistema de signos producidos por la actividad simbólica de la mente humana. Todas las sociedades tienen la misma estructura interna común, pero ésta se manifiesta desde diferentes símbolos. Por ejemplo, para todas las sociedades, la muerte, el amor, la paz son valores con sentido profundo, pero la forma simbólica de referirse a ellos, de manifestarlos o de exteriorizarlos es o puede ser diferente.

Actualmente es común definir la cultura como el conjunto de todas las formas y expresiones de una sociedad determinada: costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas, manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. No cabe duda de que todos estos elementos tienen una gran influencia en la manera que tenemos de ver el mundo. Esta manera de ver el mundo es de gran importancia en el ámbito de la salud porque va a reflejarse en la manera de entender la salud y la enfermedad, en la manera de expresar los síntomas o en cómo nos relacionamos con el personal sanitario. Por eso, el factor cultural es vital en la comunicación. Cuando los interlocutores conocen el código cultural del «otro», la comunicación mejora.

Sin embargo, no olvides que cada persona vive la cultura de un modo particular y que las culturas son dinámicas y cambiantes: la cultura cambia en relación con las situaciones en las que nos encontramos y las personas con las que estamos interactuando.

PLURALISMO CULTURAL, MULTICULTURALIDAD E INTERCULTURALIDAD

El pluralismo cultural se entiende como la confluencia de diversas culturas en un mismo territorio. En los contextos de pluralismo cultural se pueden dar diversas situaciones.

La corriente del «multiculturalismo» pone el acento en la cultura e historia propias, en la identidad de cada cual, señalando las diferencias. Por otra parte, está la corriente de la «interculturalidad» que pone énfasis en los vínculos y el aprendizaje mutuo.

En ocasiones, podemos encontrarnos con el término «multiculturalidad» con el mismo sentido de «pluralismo cultural».

Saloua Laghrich, mediadora intercultural de la Comunidad Valenciana, explica la diferencia entre la multiculturalidad y la interculturalidad y nos habla sobre una sociedad intercultural en la que los aspectos positivos de las culturas se conocen, se comparten y en la que se llega a una verdadera convivencia.

“La Multiculturalidad” como su propio nombre indica, refleja una diversidad cultural, lingüística y religiosa, en una misma sociedad. Plantea el reconocimiento de las diferencias basado en los principios de igualdad y derecho a la diferencia.

Es necesario y urgente trabajar en común para que la convivencia entre los de aquí y los de fuera sea pacífica, enriquecedora, agradable y positiva. Este es el punto de partida de la interculturalidad. La interculturalidad pone el énfasis en no olvidar lo que se tiene en común, y compartirlo, de la misma manera que insiste en el diálogo, el conocimiento mutuo y el aprendizaje.

En una hipotética sociedad intercultural tenemos que estar abiertos al cambio, cuando digo cambio me refiero a cuestionar los valores propios, la cultura propia, y a ser capaz de reconocer lo positivo de otras culturas, y, ¿por qué no?, hacerlo tuyo.

LA MEDIACIÓN INTERCULTURAL

«Entendemos la mediación intercultural — o mediación social en contextos pluriétnicos o multiculturales — como una modalidad de intervención de terceras partes, en y sobre situaciones sociales de multiculturalidad significativa, orientada hacia la consecución del reconocimiento del otro y el acercamiento de las partes, la comunicación y comprensión mutua, el aprendizaje y desarrollo de la convivencia, la regulación de conflictos y la adecuación institucional, entre actores sociales o institucionales etnoculturalmente diferenciados» (Giménez, 1997).

La mediación intercultural representa un valioso recurso para fomentar la comunicación y facilitar las relaciones entre personas de culturas diversas.

El proceso de mediación supone la intervención de una tercera parte en el desarrollo de una negociación. El mediador puede intervenir en las discusiones, hacer sugerencias o propuestas e incluso formular recomendaciones con vistas a un acuerdo; sin embargo, no debemos olvidar que no tiene poder de decisión.

Las funciones de los y las profesionales de la mediación todavía no están claramente delimitadas. Sin embargo, existen algunas funciones que se les atribuyen con cierto consenso:

    • Facilitar la comunicación
    • Promover la comprensión mutua, el diálogo
    • Conseguir el reconocimiento del otro y el acercamiento de las partes
    • Fomentar la cohesión social
    • Promover la autonomía e inserción social de las minorías
    • Fomentar la superación de prejuicios y el cambio de actitudes
    • Promover cambios en la sociedad y una mejor adecuación institucional a las distintas realidades culturales y sociales

TIPOS DE MEDIACIÓN INTERCULTURAL

En ocasiones, son familiares, amigos o amigas los que realizan, de manera más o menos improvisada, una labor de mediación. Este tipo de mediación se denomina MEDIACIÓN NATURAL.

La MEDIACIÓN PROFESIONAL es aquella realizada por personas que han recibido una formación específica para desarrollar esta profesión.
Dentro de la mediación profesional podemos distinguir entre:

• Mediación preventiva: aquella en la que se facilita la comunicación (interpretación lingüística y sociocultural) y se previene la aparición de conflictos culturales.
• Mediación rehabilitadora: en la intervención para la resolución de conflictos.
• Mediación creativa: la que contribuye a la creación de nuevas estrategias de relación e intervención.

FASES DE LA MEDIACIÓN INTERCULURAL

A hora de realizar la mediación intercultural, los mediadores (mediadores y mediadoras) deberán pasar por varias fases:

  1. PRIMER CONTACTO: el mediador se presenta a sí mismo y explica su figura profesional y los servicios que ofrece. Para pasar a la siguiente fase debe ser aceptado por las partes.
  2. DISEÑO Y ENFOQUE: se reflexiona sobre la necesidad o no de la mediación. En caso de que se considerase necesaria, se procederá al diseño y enfoque de la intervención: se pensará en aspectos clave, prejuicios, estereotipos, intereses de ambas partes, etc. Debemos tener claro para qué haremos la mediación (objetivo), dónde la haremos (localización), cómo la haremos (estrategias, herramientas, métodos), cuándo (temporización), cuáles son las partes implicadas y cuáles los recursos disponibles y necesarios.
  3. INTERVENCIÓN MEDIADORA: se busca un marco común para el diálogo, la cooperación o la resolución de conflictos.
  4. ACCIONES POSTERIORES AL ACUERDO: adecuación de los resultados a los objetivos, ajustes y modificaciones.
FUENTES
LAGHRICH, S. Reflexiones sobre la mediación intercultural y experiencias desde la Comunidad Valenciana.
http://www.um.es/tonosdigital/znum8/estudios/11-Salou.htm
GIMÉNEZ, C. 1997. «La naturaleza de la mediación intercultural»,
Revista de Migraciones 2: 125-159.
Obra Social Fundación La Caixa.
La mediación intercultural en el ámbito de la salud.
http://multimedia.lacaixa.es/lacaixa/ondemand/obrasocial/pdf/inmigracion/Mediacio_intercultural_es.pdf
Accem. Guía de mediación intercultural.
http://www.accem.es/ficheros/documentos/pdf_publicaciones/guia_mediacion.pdf