refugiados siriosLa Fundación Salud entre Culturas ha iniciado una campaña de adhesión de voluntarios que dominen el árabe clásico en Madrid para actuar como mediadores y traductores de los refugiados sirios en las consultas médicas de la Comunidad. El servicio de mediación e interpretación en el ámbito sanitario “es uno de los más demandados por extranjeros”, según explicó hoy el director de la fundación, Rogelio López-Vélez, quien agregó que la ONG ha puesto a disposición del Ayuntamiento madrileño y la Comunidad Autónoma este servicio, junto con el programa de educación en la salud para prevenir enfermedades de transmisión.
En 2014, la fundación duplicó el número de asistencias con una media de tres interpretaciones cada día. La Fundación dispone en la actualidad de tres intérpretes de árabe clásico “pero con la llegada de los inmigrantes procedentes de países africanos sumidos en enfrentamientos guerras intestinas van a ser necesarios muchos más, por ello hemos iniciado esta campaña de adhesión”, indicó López Vélez.

Y es que la voz se ha corrido rápidamente entre los inmigrantes que ven solventados los graves problemas de comunicación que existen entre un médico español y un paciente con un idioma y cultura diferentes.

Pilar Moyano, interprete de árabe en la fundación, explicó que el servicio de mediación “evita problemas graves como la falta de adhesión a los tratamientos médicos o la correcta información al personal sanitario sobre antecedentes del paciente y la adaptación de los tratamientos a las idiosincrasia cultural o religiosa de los usuarios”.

“Nos hemos encontrado con médicos que pensaban que su paciente sufría anorexia porque no comía, cuando en realidad no se alimentaban por miedo a que la carne no estuviera cortada conforme al rito Halal que exige la religión musulmana”, indicó Moyano, quien subrayó que el cometido de este servicio es establecer un “puente sólido entre paciente y médico no solo en cuanto a la comunicación sino también entre las diferencias culturales.

El servicio puede ser solicitado directamente por el inmigrante afectado o por el propio médico que lo va a atender.