Cargando...

Entrevista: Michel Alpízar

“Para los migrantes, cómo afrontar ciertas realidades puede ser potenciador de estrés” 

El choque de culturas en ocasiones se convierte en un factor estresante que va más allá del simple desconocimiento sobre algo que se presenta nuevo. Para que ese choque no derive en depresión, ansiedad, o trastornos psicológicos, es necesario ayudar emocionalmente a la persona que lo sufre. De este modo, no solo se facilitará su adaptación e integración dentro de la nueva sociedad, sino que permitirá que poco a poco vaya adoptando nuevos mecanismos, y herramientas que le permitirán entender y actuar en el nuevo entorno. Michel Alpízar, es psicólogo sanitario y trabaja junto con la organización Salud Entre Culturas llevando a cabo terapia con población migrante que presenta diferentes patologías, ayudándolos a mejorar en su proceso de integración social, y curando las heridas que hayan podido abrir durante su tránsito hasta España. Para conseguir esto, Michel nos habla de: psicología transcultural. Un concepto que él mismo afirma, no hay que diferenciar de la psicología clínica, puesto que no hay diferencia entre la intervención psicológica para las personas migrantes o no migrantes, ambas funcionan bien.

Michel ve la psicología transcultural como un reto, pues indica que: “Como bien dice su nombre, consiste en, transversalmente, atravesar y entrar dentro de todas estas culturas”. Desde aquí, es importante abordar todas las necesidades que se requieren desde el punto de vista psicológico. En este caso, intenta fusionar la rama clínica y la rama social, puesto que un gran número de personas presentan ansiedad, depresión o estrés, generado no solamente por la realidad que han tenido que vivir en sus países, sino por cómo se les ha presentado la realidad en el país de acogida. Los usuarios con los que trabaja presentan patologías diferentes, “toda persona que migra tiene un proceso, salen de su cultura, su lengua, su zona de confort…”, afirma Michel. En el periplo migratorio no se encuentran con situaciones muy saludables, y muchos de los migrantes llegan con experiencias traumáticas y la necesidad de trabajarlas en una consulta.

Asimismo, cuando llegan al país de acogida, se suma la incertidumbre y el desconocimiento. Se encuentran con nuevos códigos de conducta, una ruptura interior, provocada por todo lo que dejaron atrás, y una necesidad de crear una nueva vida, algo que no es baladí. “Para los migrantes, cómo afrontar ciertas realidades puede ser potenciador de estrés”, cuenta Michel. Trata de preparar a las personas migrantes para ello y dotarles de herramientas para que cuando se vean sumergidos en diferentes estados emocionales, puedan hacer frente a la situación y así generar un equilibrio a nivel social y biológico.

Los factores de riesgo que afectan a las personas que migran son diversos, y dependen de la propia personalidad del sujeto, de la forma en que salió de su país de origen, y de la experiencia vivida no solo en su hogar, sino en los países de tránsito. El duelo migratorio, supone aprender a vivir siendo consciente de todo lo que se ha dejado atrás. Muchas veces se genera la sensación de culpa, la culpa del sobreviviente: ¿por qué he sobrevivido yo y toda mi familia ha muerto? Muchos de ellos han visto cosas que no podemos imaginar, y esto produce unas secuelas psicológicas y sociales aterradoras. Además, Michel, nos cuenta que el estrés postraumático es otra de las consecuencias que trabaja en consulta: “hay personas que no solo han salido por cuestiones económicas sino por problemas vitales”, señala. Esto provoca en muchos de ellos la ruptura de sus creencias básicas, aquellas que dan sentido a la vida, confianza, bondad, justicia… y terminan perdiendo la confianza en los demás, en ellos mismos y en el mundo. 

De igual forma, Michel nos indica que: “hay que tener en cuenta los niveles de ansiedad de las personas solicitantes de asilo”. Su trabajo en consulta consiste en gestionar la incertidumbre y  la ansiedad que supone tener que esperar más de seis meses, en muchas ocasiones, la resolución de su solicitud de asilo. Asimismo, si esa resolución termina siendo desfavorable, supone un nuevo comienzo, para muchos demasiado duro, tras haber intentado sostenerse emocionalmente y socialmente durante el tiempo de espera. Michel insiste en la importancia de las terapias personalizadas con cada uno de los migrantes, teniendo en cuenta constantemente aquellos factores socioculturales que influyen en su estado emocional 

La psicología transcultural, se trabaja en la organización a través de talleres, promoción y educación para la salud. Estos proyectos no solamente se destinan a los usuarios, sino también inciden a nivel social para concienciar y sensibilizar sobre la salud mental a la par que se trabaja la salud física. Además, Michel nos cuenta una de las novedades que quiere adoptar en su consulta: la elaboración de grupos de pares con personas que viven VIH, “personas que tienen una experiencia vivida y que se las transmiten a las que recién son diagnosticadas”, indica. No obstante, se mantiene seguro a la hora de afirmar que: “Actualmente hay un déficit de psicólogos tremendo. No sé si se van a dar cuenta de lo que se necesita en algún momento”. Mantiene que para él, es imposible poder ver a pacientes día a día, cuando realmente lo necesitan, aunque intenta verlos todas las semanas. En este caso, es el único psicólogo de la Unidad de Medicina Tropical dentro del Hospital Ramón y Cajal. 

Salud entre culturas. Copyright 2020. Todos los derechos reservados.