Hablar de acceso universal a la salud es hablar de un derecho. Pero también, muchas veces, de una realidad que no siempre se cumple.
El II Informe de barreras al Sistema Nacional de Salud en poblaciones vulnerabilizadas en la Comunidad de Madrid pone cifras y evidencia a algo que vemos cada día: muchas personas siguen encontrando obstáculos para acceder a la atención sanitaria, especialmente aquellas en situación de mayor vulnerabilidad .
Cuando el derecho a la salud no es igual para todas las personas
A lo largo de 2025 se han documentado más de 5.400 barreras de acceso que han afectado a casi 2.000 personas. Esto significa que, en muchos casos, una misma persona se enfrenta a varias dificultades al mismo tiempo, lo que agrava aún más su situación.
La mayoría de estas personas son migrantes, muchas de ellas mujeres, lo que refleja cómo las desigualdades sociales, administrativas y económicas impactan directamente en el acceso a la salud.
Barreras que van más allá de lo sanitario
El informe identifica distintos tipos de barreras que, en la práctica, limitan o impiden el acceso al sistema sanitario:
- Barreras administrativas, como el empadronamiento, la falta de documentación o largos tiempos de espera.
- Barreras económicas, que dificultan el acceso a medicamentos o generan miedo a acudir a los servicios sanitarios por posibles costes.
- Barreras informativas, derivadas de la falta de información clara o de mensajes contradictorios.
- Barreras físicas, como la dificultad de desplazamiento o la falta de un centro de referencia cercano.
- Barreras culturales, relacionadas con la falta de mediación intercultural o el desconocimiento del sistema.
Estas barreras no actúan de forma aislada, sino que se combinan entre sí, afectando especialmente a quienes ya se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
Consecuencias que impactan en la vida de las personas
Detrás de cada barrera hay historias concretas: personas que retrasan un diagnóstico, interrumpen tratamientos o directamente renuncian a acudir al sistema sanitario.
La falta de acceso no solo afecta a la salud física, sino también al bienestar emocional, generando incertidumbre, miedo y sensación de desprotección.
Hacia una sanidad realmente universal
El informe pone sobre la mesa una idea clave: no basta con que el derecho a la salud exista en la normativa, es necesario garantizar que sea accesible en la práctica.
Para ello, es fundamental eliminar barreras administrativas innecesarias, mejorar la información, facilitar el acceso a tratamientos y avanzar hacia un sistema más inclusivo, adaptado a la diversidad social y cultural.
Porque cuando el acceso a la salud falla, las desigualdades aumentan.
👉 Puedes consultar y descargar el informe completo aquí: https://www.eapnmadrid.org/noticias/hoy-7-de-abril-dia-mundial-de-la-salud-eapn-madrid-ha-presentado-el-ii-informe-de-barreras-al-sistema-nacional-de-salud-en-poblaciones-vulnerabilizadas-en-la-comunidad-de-madrid/
